Estas son mis 5 razones por las que deberías hacer un intercambio alguna vez en tu vida. Si estás pensando estudiar o vivir en el extranjero, espero convencerte.

 

1. Salir de tu zona de confort

Ir a vivir a otro país por un tiempo te saca del molde, de tus comodidades. Tenés que adaptarte, no queda otra.

Vivís con una familia que no es la tuya, en un país donde se habla otro idioma, donde tienen otra cultura, donde la comida no es la misma, donde las marcas incluso son diferentes…

Al principio, incluso un idioma como el inglés, el cual solemos estudiar de jóvenes y con el que estamos familiarizados puede ser difícil de entender por lo rápido que hablan y los modismos que utilizan.

Uno de los primeros días fuimos a Tesco (una de las grandes cadenas de supermercado en Inglaterra) con Mr T y el cajero me preguntó algo y yo… 😳 Es acaso esto inglés?

En Londres fuimos a un KFC y un compañero pidió el menú 5, por decir algo. El cajero le preguntó QUIEN-SABE-QUÉ y dijo: YES, completamente entregado 🤣

Ese YES correspondía a si quería una gaseosa grande; no como el vaso grande de cualquier casa de comidas rápidas, sino una botella de 2 litros de Pepsi. Nadie más pidió gaseosa después de eso y compartimos.

2. Aprender, aprender y aprender

No solo mejoras el idioma o la disciplina que fuiste a estudiar, aprendés a desenvolverte en otros ámbitos, en otra cultura y hasta con otro idioma.

Tu cerebro se convierte en una esponja que todo lo absorbe. Todo es nuevo o novedoso.

Hablando de aprender… leyeron el post 13 cosas que aprendí en Inglaterra?

College entranceLa entrada del college, punto de encuentro

3. Hacer amigos nuevos

Una de las cosas más lindas es convivir con personas de otros países.

Países donde hablan otros idiomas (o no, como muchos españoles de los que me hice amigos). Países con culturas diferentes, con realidades diferentes.

Aprender palabras en otros idiomas, intentar hablar o pronunciar palabras en chino, japonés, árabe… (incluso malas palabras… Vamos, es divertido escuchar a un extranjero decir cualquier palabrota en tu idioma). Escribir tu nombre en otro alfabeto, contar hasta 10 en francés o alemán.

Les cuento una anécdota graciosa con compañeros españoles:
– “Oye, me pasas el boli?”
– (Le pasé la plasticola, la voligoma)
– (El español me miró y comenzó a reírse fuerte)

*Aprendés que en España un boli es un boligrafo y no la Voligoma.

Muchos classmates orientales se quedaban dormidos en clase porque se quedaban jugando videojuegos toda la noche, entonces les tirábamos papelitos para despertalos, jaja.

Este fue uno de los últimos días de clase👇

4. Cambiar tu rutina

Vivir por un tiempo en otro país te hace cambiar la rutina que llevabas día a día en tu entorno habitual. Los horarios son diferentes, la percepción del tiempo es diferente; los fines de semana los aprovechas para pasear y descansar tirado en la cama mirando series y películas queda en un segundo plano.

  • En Chichester las clases empezaban recién a las 09:15 hs cuando en Argentina a esa hora ya tenía un recreo después de una hora y media de clase.
  • En invierno, en Inglaterra, a las 16:30 ya es prácticamente de noche. Al salir a las 16:00 de clases, me quedaba apenas 30 minutos para aprovechar un poco de luz.
  • La cena era entre las 18:30 y 19:30 como muy tarde, pero después las actividades seguían con normalidad: hacía la tarea para el college, salía a pasear, al cine, al bowling…

5. Estimular la creatividad

Salir de la zona de confort muchas veces te lleva a pensar las cosas de otra forma, a pensar fuera de la caja, como se dice.

Si tenés que apegarte a un presupuesto por día y te lo gastaste en la cena de la noche, volver a tu casa en taxi no es una opción, entonces caminás, aunque llueva y haga frío. Y ahí es cuando todo cambia, cuando aparecen los buenos momentos. Una caminata nocturna y solitaria por medio de una ciudad medieval se puede transformar en una de las mejores de tu vida.

Un día cometí el error de dejar las dos llaves del candado de la valija, dentro de la valija. Y si, cerré con candado. Desesperación. Chau, me quedé sin valija, sin la ropa, se cae el mundo. Drama Queen. Pues no. Con la hebilla del cinturón abrí el candado cual ladrón de bicicletas. Bueno… en realidad, el candado era pésimo y si tratabas de abrirlo con un papel lo ibas a conseguir. Problema solucionado. Ahora solo tenía que comprar un candado de verdad.

Al vivir otras realidades, con personas diferentes, con culturas diferentes, tu cerebro es estimulado continuamente, lo llenás de nuevas experiencias y al volver a tu ‘hogar’, lo haces con nuevas ideas, con nuevos conocimientos.

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