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Existen muchas formas diferentes de clasificar a los metales. En esta ocasión, nos interesa hablar acerca de una de las clasificaciones: los metales de transición. A continuación, te contamos todo lo que tenés que saber acerca de los metales de transición, qué son y sus propiedades.

¿Qué son los metales de transición?

Cuando se habla de metales de transición se está haciendo referencia a esos elementos químicos que se sitúan en la parte central del sistema periódico. Una de sus principales características tiene que ver con la inclusión del orbital D en su configuración electrónica, parcialmente lleno de electrones. Según la IUPAC, un metal de transición es: “Un elemento cuyo átomo tiene una subcapa d incompleta o que puede dar lugar a cationes con una subcapa d incompleta”.

El origen del nombre de metales de transición tiene que ver en particular con una característica que estos metales presentan que les permite ser estables por sí mismos. Esto quiere decir, ser estables sin necesidad de una reacción con otro elemento. Cuando a la última capa de valencia le faltan electrones para completarse, estos se obtienen de las capas internas. En este sentido, explica Ecured que:

Con eso es estable, pero le faltarían electrones en la capa donde los extrajo, así que los completa con otros electrones propios de otra capa. Y así sucesivamente; este fenómeno se le llama «Transición electrónica».

Esto también tiene que ver con que estos elementos sean tan estables y difíciles de hacer reaccionar con otros. La definición más amplia es la que tradicionalmente se ha utilizado. Sin embargo, muchas propiedades interesantes de los elementos de transición como grupo son el resultado de su subcapa d parcialmente completa.
Las tendencias periódicas del bloque d son menos predominantes que en el resto de la tabla periódica. A través de esta la valencia no cambia porque los electrones adicionados al átomo van a capas internas

Las propiedades de los metales de transición

La mayor parte de los elementos que se consideran dentro de la categoría de metales de transición se caracterizan en particular por ser metales típicos. Es decir, por tener puntos de ebullición y de fusión altos, como así también por tener una dureza elevada. Además, son metales que se destacan como excelentes conductores de electricidad y de calor.

Podemos decir que la mayoría de las propiedades de los metales de transición se corresponden con la capacidad de los electrones del orbital d de localizarse dentro de una red metálica. En este sentido, mientras mayor sea la cantidad de electrones que compartan un núcleo, el metal va a resultar más fuerte, en una relación proporcional. Además, son metales que tienen una buena versatilidad de estados de oxidación y son capaces de alcanzar una carga positiva tan alta como la de su grupo.

La actividad catalítica de los metales de transición

Todos los metales de transición logran formar buenos catalizadores homogéneos y heterogéneos. Para entender cómo funciona, se puede ver el caso del níquel, que es utilizado para la hidrogenación de alquenos, o del hierro, que es el catalizador para el proceso de haber. Esto se debe a que son metales capaces de generar reacción bajo distintos estados de oxidación. Lo que eso genera es que se formen nuevos compuestos, logrando una ruta de reacción alternativa con una energía de activación que es más baja.

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